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Mercería Caprichos

Nuestra pequeña historia

Cuando Ana María Baena abrió su modesta mercería allá por el año 1995, no sabía cuan larga sería su aventura.

Pero desde entonces, con mucho esfuerzo y dedicación, fue estableciendo las bases para convertirse en una empresa sólida y de referencia en Rincón de la Victoria.

Gracias a los valores empresariales tradicionales del pequeño comercio, basados en: la honestidad, el trato cercano y sincero, servicio al cliente y productos de calidad, se ganó la confianza de la clientela y consiguió llegar no sólo a los habitantes de la localidad sino de las otras limítrofes.

En su andadura considera que su mayor logro no ha sido mantener vivo un pequeño  negocio y hacerlo crecer, sino el cariño mostrado por todos sus clientes.

Fruto de todo este esfuerzo y buen hacer en 2016 recibio el Galardón a la Estabilidad empresarial de la Asociación de Comerciantes y empresarios de Rincón de la Victoria.

En la actualidad la siguiente generación de la familia sigue con la labor comenzada por Anamaría y con los mismos valores que hicieron posible mantener la empresa afrontan un futuro de renovación y transformación digital que hará posible hacer llegar todos sus productos y servicio a los clientes en cualquier parte de España.